Mercedes-Benz: La Ruta de un Gigante

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La historia de Mercedes-Benz ha sido muy intensa, a causa de algunos acontecimientos históricos y los factores políticos, económicos y sociales que se han cruzado con sus etapas de experimentación e investigaciones de vanguardia permanente, frente al objetivo de sostener el nivel más alto de la producción mundial.

En 1924 Daimler Motoren Gesellschaft pone sus intereses en común con “Benz & Cie” , de Karl Benz y luego se funde en “Mercedes-Benz AG” el 28 de junio 1926. Después de unos años de vida, tuvo que lidiar, primero, con la Gran Depresión de 1929. Luego, en 1933, con el ascenso del nazismo y, finalmente, con la Segunda Guerra Mundial.

En 1931, los modelos se designan con el prefijo L (para Lastwagen, cuyo significado es “camión”). Durante la guerra, se producirán más de 64.000 camiones, casi exclusivamente para los militares.

En 1938, el gobierno alemán establece restricciones y Daimler-Benz tiene permiso para producir sólo camiones de dos ejes, de 3 toneladas 4 toneladas y media y 6 toneladas.

Durante la guerra, Daimler tiene un protagonismo tan activo en la producción de vehículos militares, que abre un capítulo propio dentro de la misma historia de la industria mundial de vehículos (observamos algunos detalles en nuestra review).

Mercedes-Benz después de la Segunda Guerra Mundial

Después del conflicto, lentamente y no sin dificultad, la gran producción de vehículos de Mercedes-Benz, comenzó a lanzar más y más modelos, hasta la actualidad, con el prestigio de la marca, en la mayoría de los países del mundo, intacta.

A esto también contribuyeron los muchos éxitos obtenidos por la marca alemana en el campo del automovilismo deportivo en el transcurso de décadas de actividad, aunque no de manera contínua

La Daimler, tras la segunda Guerra Mundial se vio dentro de una Alemania Federal que le permitía, en 1951, la producción de camiones de servicio mediano y pesado. Aparece entonces, el primer camión con cabina. Por ese tiempo Daimler-Benz adquiere los derechos de Unimog, un camión versátil de carga con capacidad de exploración rodante en terrenos muy accidentados.

En 1955, Mercedes-Benz lanzó una nueva línea llamada “LP”. Este nombre se utiliza para demostrar que la comodidad de los nuevos camiones se parecía a la de los coches Pullman. Los camiones pesados ​​pasaron a ser construidos en la planta de Gaggenau, que también fabrica el Unimog, peso semipesado, que se producía en Mannheim. El límite de 32 toneladas con remolque fue autorizado por el gobierno de Alemania Federal en 1958.

En 1958, Daimler-Benz AG, tiene instaladas varias fábricas en Alemania y en otros veinticuatro países. Gaggenau sigue siendo la principal fábrica de camiones y Mercedes-Benz alcanza casi el 75% de las exportaciones de camiones alemanes.

En 1963 aparece una cabina de camión totalmente renovada. Su presentación en el Salón de Frankfurt fue,como casi todo lo de la marca, un gran éxito. Ese año entra en funcionamiento una planta en el Wörthersee (bellísimo lago alpino). En 1964, la empresa creó su filial en los Estados Unidos, llamada “Mercedes of North American”.

En 1965, el gobierno alemán permite la fabricación de camiones de 38 toneladas. En 1968 Daimler-Benz se hizo cargo de la distribución y camiones planta Krupp AG en Essen.

En 1970 Daimler-Benz se hace cargo de las marcas Hanomag-Henschel Fahrzeugwerke cuyas plantas se encuentran en Kassel, Hannover y Bremen, Alemania. La planta de camiones de la empresa es una importante adquisición que puede llenar un vacío en su línea de peso.

En 1973, Mercedes lanza gama de nueva generación, llamada así debido a su estilo de suavizado de inclinación de la cabina. A partir de esa fecha, los camiones, CAB principalmente y tipo campana eliminadas. Los primeros modelos son vehículos para obras públicas con dos o tres ejes, dos años más tarde siguientes gama de camiones pesados.

Sosteniendo el liderazgo
  • Nivel de crecimiento en la etapa de desarrollo
  • Capacidad de fabricación y distribución al mundo

No todo son rosas

Durante la Segunda Guerra Mundial, bajo presión hitleriana, la Mercedes-Benz se inclinó a la explotación de trabajadores soviéticos y franceses en 1941. Esta fuerza de trabajo se convirtió en esencial para el funcionamiento de la compañía, que equipaba a la Luftwaffe (aviación) y toda la maquinaria de guerra alemana. Las condiciones de trabajo fueron tan duras que, a juzgar por los registros difundidos por Francia, podría considerarse las perores de la historia de los trabajadores, ya que en los casos de reclamos y huelgas, los manifestantes fueron enviados a campos de concentración.

En diciembre de 1944, los países aliados hacen saber a la comunidad internacional que la  Mercedes-Benz opera con 26.958 trabajadores forzados y 4.887 prisioneros de guerra.
Durante la confraglación mundial, fueron bombardeadas las fábricas Untertürkheim de Mercedes-Benz, lo que obligó a la empresa a centrarse en otros productos, incluyendo las bicicletas. La producción automotriz se reanuda en las plantas en Sindelfingen, después de haber sobrevivido a los bombardeos. Al final de la guerra y en la segunda parte de la década del 40, la compañía fabricó una serie llamada camiones Opel Blitz.

En Argentina y Chile, la firma fue acusada de haber colaborado con las dictaduras de Pinochet y Videla para eliminar operativamente a los sindicatos y físicamente a algunos de sus dirigentes, involucrados en la defensa de los trabajadores de Mercedes-Benz, además del deterioro de las condiciones de trabajo y la reducción de salarios.

En la Argentina existen, aparte, dos manchas sobre la afamada marca alemana de automotores solapadas por el tiempo y el protagonismo de otros nombres. La primera fue el empleo de operario en la Mercedes-Benz que ostentaba un hombre identificado como Ricardo Clement, pero que era en realidad el jerarca y criminal de guerra nazi Adolf Eichmann. La otra fue la presión que Mercedes-Benz Argentina ejerció sobre el gobierno militar (post-peronista) llamado Revolución Libertadora para eliminar un ramal ferroviario de alto servicio para el transporte lácteo que cubría el tramo Magdalena – La Plata, en la Provincia de Buenos Aires.

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